(dia dos) bueno en realidad sigue siendo el uno
Dedicar el tiempo a la casa es una perdida de tiempo. Convencida estoy. Lo que pasa es que no queda más remedio. Te tiras cuatro horas, recoge por aquí y por allá, barre, lava ropa tiende ropa, cocina, friega, limpia el bater, pon quita y vuelta a empezar. Cómo si no hubieras hecho nada, porque siempre hay alguien detrás que desahace lo que haces. Y además siempre hay cosas, mas cosas por hacer. Sí, cuanto más haces mas tienes que hacer. Armarios llenos de ropa de invierno que hay que empezar a sacar y ordenar y guardar la de verano y encima cuando tienes poco espacio y poco de todo. Y cuando encima tú casa tiene humedad por todas partes,y en cuanto caen cuatro gotas empieza a oler a humedad y a salir moho, porque parece que los que hacen las casas no saben lo que hacen, pero si lo saben ya lo creo. Aunque luego se lavan las manos y claro. Si el tejado filtra agua te buscas la vida, si no han hecho una doble pared de esas que se hacen para aislar de lo exteriores, pues nada, total, como por aquí hace buen tiempo. Que los desagues no funcionan,que huele mal, que se atascan, culpa tuya, te dicen, ¿mía? dices, pero si no tiro ni siquiera papel, pues nada te dicen que eso es imposible que no puede ser, que estás obsesionada y... en fin un desastre.
LLevo todo el día con el gusanillo de ponerme a escribir en mi nuevo blog, jeje, que me hace ilusión, aunque nadie lo lea, no me importa, quería ver como se hace lo de las fotos y otras cosas, pero nada. No encuentro el momento. Aprovecho este ratito para desahogarme. Espero que esta noche no tenga otra vez insomnio, aunque es por la noche cuando más a gusto estoy, con la casa y la calle en silencio. Lo que pasa es que al día siguiente se pagan las consecuencias.

venancio dijo
Cuanta razón tienes,pero que se le va ha hacer,si no fuese por esos momnetos,la vida sería muy aburrida,ja,ja,ja.
6 Noviembre 2006 | 10:58 PM